Chava P.

Inspiração

Siempre he sido fan de las grandes historias y a lo largo de mi existencia me he encontrado con unas bastante buenas y que suceden a la par de lo que la mayoría de nosotros llamamos “vida”. El problema con muchos de estos relatos es que pasan desapercibidos porque muchos damos por sentado que el mundo se mueve a la misma velocidad y la realidad es que el ritmo del planeta va marchando relativamente dispar con el resto del mismo y si ampliamos la lupa y en vez de concentramos en el mundo, mundo, nos concentramos en el mundo del taekwondo entonces podemos darnos cuenta de que Einstein no estaba equivocado con su teoría de la relatividad (al menos en sentido práctico).

La concentración no oficial

En diversos espacios y por diversas razones he expuesto que México no tiene equipo nacional de poomsae, pero como dije, eso es tema justo de otros espacios. Para lo que aquí concierne es pertinente mencionar que existe un equipo de poomsae en México que sí aplica para ser llamado “selección”, primero porque se eligieron mediante un proceso y no por dedazo del entrenador y eso ya es bastante que decir y una diferencia circunstancial con el equipo nacional oficial, pero como dije esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Martín Sánchez Tenorio: «Los únicos dueños del Taekwondo son sus deportistas»

MASTKD conversó con Martín Sánchez Tenorio, presidente de la Federación Mexicana de Deporte Escolar (Femedees) y presidente Continental por América de la Federación Internacional de Deporte Escolar (ISF, por sus siglas en inglés), en el marco de lo que fue el Campeonato Mundial Escolar en la ciudad de Mazatlán.

La historia de José Ramón. Necesitas piernas para patear pero no para volar

La historia que estoy a punto de contarles inicia de manera genérica, como millones de historias de millones de personas en todo el planeta que entran a su primera clase de taekwondo, esta es la historia de José Ramón Plata Sifuentes, alguien que a los nueve años tomó su primera clase siendo un niño introvertido como otros millones de niños de nueve años alrededor del mundo que toman su primera clase y como varios de esos millones, quedó enamorado del deporte de los puños y las patadas.

Humanos de saco azul y corbata guinda

Desde que entramos la primera vez a una clase de taekwondo se nos enseña a respetar a los mayores, aunque “mayores” es un término que abarca un gran abanico: puede ser alguien de mayor edad, aunque primordialmente se refiere a alguien de mayor grado, pero también incluye a alguien de mayor jerarquía y en este deporte/arte marcial/disciplina/way-of-life no hay jerarquía más alta que la de un árbitro en el centro de un área de combate.