UFLO Universidad: “Las artes marciales constituyen un campo de conocimiento con identidad propia”
Julieta Gómez Zeliz, secretaria Académica Regional Buenos Aires y de Carreras a Distancia de UFLO Universidad, y Carolina Mariani, directora de la Tecnicatura Universitaria en Artes Marciales, explican por qué la formación marcial tradicional puede fortalecerse mediante la ciencia, la pedagogía y la educación superior.
Las artes marciales construyeron históricamente sus sistemas de formación en academias, clubes, gimnasios, dojangs, federaciones y organizaciones especializadas. Allí se transmitieron conocimientos técnicos, valores y metodologías desarrolladas durante generaciones.
Sin embargo, la evolución del deporte moderno, la profesionalización de la enseñanza y las nuevas exigencias vinculadas con el entrenamiento, la gestión, la inclusión y el trabajo interdisciplinario plantean desafíos que exceden el dominio técnico de una disciplina.
En ese contexto, UFLO Universidad creó la Tecnicatura Universitaria en Artes Marciales, una carrera de pregrado de dos años, modalidad virtual y alcance internacional, cuyo plan de estudios integra ciencias aplicadas, pedagogía, entrenamiento, gestión y prácticas profesionales.
Luego de presentar en MASTKD las principales características de la propuesta académica, profundizamos ahora en su concepción, sus objetivos y el impacto que puede generar en quienes ya desarrollan una trayectoria dentro de las artes marciales y los deportes de combate.
Para ello dialogamos con Julieta Gómez Zeliz, secretaria Académica Regional Buenos Aires y de Carreras a Distancia de UFLO Universidad, y con Carolina Mariani, directora de la Tecnicatura Universitaria en Artes Marciales.
Las artes marciales poseen una extensa tradición de formación en academias, clubes y organizaciones especializadas. ¿Por qué una universidad decide crear una carrera específica para este sector?

Julieta Gómez Zeliz: En primer lugar, porque UFLO Universidad cuenta con más de 30 años de trayectoria en educación superior y la Facultad de Actividad Física y Deporte fue una de las primeras unidades académicas de nuestra universidad. A lo largo de estas décadas hemos acompañado la formación de miles de profesionales vinculados con el deporte, la actividad física, la salud y la educación.
Las artes marciales han crecido enormemente en complejidad y profesionalización. Hoy, un instructor no solo necesita dominar una técnica o una disciplina. También debe saber enseñar, planificar entrenamientos, comprender procesos de desarrollo motor, gestionar instituciones, trabajar con equipos interdisciplinarios y promover prácticas seguras e inclusivas.
La universidad puede aportar herramientas científicas, pedagógicas y de gestión que complementen la formación marcial tradicional.
Carolina, ¿qué necesidad identificaron dentro del campo marcial para impulsar esta tecnicatura?
Carolina Mariani: Durante muchos años, las artes marciales formaron excelentes practicantes e instructores a través de la educación no formal. Sin embargo, el contexto actual exige también competencias vinculadas con la enseñanza, la planificación, la gestión y el trabajo interdisciplinario.
Observamos una demanda creciente de formación específica entre personas que ya desarrollaban una trayectoria en el ámbito marcial y buscaban profesionalizarse sin perder la esencia de sus disciplinas.
¿Por qué consideran que las artes marciales constituyen un campo de conocimiento que merece una formación universitaria propia?

Julieta Gómez Zeliz: Porque constituyen un campo de conocimiento con identidad propia. Las artes marciales dialogan con las ciencias de la actividad física, la salud, la educación y la gestión, pero también poseen tradiciones, metodologías y formas de transmisión específicas.
La universidad no viene a reemplazar la tradición marcial, sino a reconocerla y fortalecerla. Creemos que ha llegado el momento de que quienes dedican años de su vida a la enseñanza, el entrenamiento y el desarrollo de estas disciplinas puedan acceder a una formación universitaria especialmente diseñada para su campo profesional.
¿Cuál es el perfil del graduado que busca formar UFLO Universidad?
Carolina Mariani: Buscamos formar profesionales capaces de organizar y conducir procesos de iniciación y desarrollo técnico-táctico en las artes marciales y los deportes de combate; diseñar, implementar y evaluar propuestas de entrenamiento; trabajar con distintos grupos poblacionales y desempeñarse en instituciones deportivas, educativas y comunitarias.
Nuestro objetivo es que los egresados puedan integrar los conocimientos propios de su disciplina con herramientas provenientes de las ciencias del deporte, la pedagogía y la gestión.
¿Qué puede aportar la universidad a un instructor o entrenador que ya posee muchos años de experiencia?
Carolina Mariani: La experiencia práctica es insustituible y constituye uno de los principales capitales de quienes llegan a esta carrera.
Lo que aporta la universidad es la posibilidad de comprender esa experiencia desde nuevas perspectivas, fundamentar decisiones pedagógicas, optimizar procesos de entrenamiento y adquirir herramientas para gestionar instituciones y equipos de trabajo.
No buscamos reemplazar los saberes construidos durante años de práctica, sino enriquecerlos y potenciarlos.
¿Cuáles serán las principales competencias que desarrollará un estudiante?
Carolina Mariani: Aprenderá a planificar y evaluar entrenamientos, conducir grupos, diseñar procesos de enseñanza, analizar el movimiento humano, comprender aspectos fisiológicos y psicológicos del rendimiento, gestionar instituciones deportivas y desarrollar proyectos vinculados con las artes marciales y los deportes de combate.
También podrá interactuar con profesionales de distintas disciplinas, algo cada vez más necesario dentro del ámbito deportivo contemporáneo.
Muchas personas relacionan las artes marciales exclusivamente con la competencia. ¿La carrera propone una mirada más amplia?
Carolina Mariani: Absolutamente. Las artes marciales son mucho más que el alto rendimiento o la competencia.
Son espacios de formación integral que promueven valores, hábitos saludables, inclusión social, autocontrol, respeto y desarrollo personal. La carrera recupera esa riqueza y la articula con conocimientos científicos y pedagógicos para ampliar las posibilidades de intervención profesional.
Dentro del Taekwondo, la carrera contempla áreas como Kyorugi y Poomsae. ¿Cómo se integrarán las particularidades de cada disciplina con una formación académica común?
Carolina Mariani: La propuesta combina una base académica común con contenidos vinculados con las particularidades técnicas y metodológicas de las diferentes disciplinas.
En el caso del Taekwondo, áreas como Kyorugi y Poomsae requieren abordajes específicos en aspectos técnicos, tácticos, pedagógicos y de planificación. La participación de especialistas permitirá que esos contenidos dialoguen con las ciencias aplicadas, sin perder la identidad de cada modalidad.
El desafío es que cada estudiante pueda profundizar en su campo de especialización y, al mismo tiempo, adquirir una formación integral que amplíe su capacidad de enseñar, entrenar y gestionar.
¿Qué distingue a esta tecnicatura de otras propuestas formativas existentes en el ámbito marcial?
Carolina Mariani: Su carácter universitario y su enfoque integral.
La carrera combina práctica marcial, ciencias aplicadas, pedagogía, entrenamiento y gestión. No se limita a enseñar técnicas, sino que forma profesionales capaces de comprender y conducir procesos complejos de enseñanza y entrenamiento.
Además, se trata de una propuesta abierta a distintas disciplinas marciales y deportes de combate, con una mirada inclusiva, interdisciplinaria y contemporánea.
La carrera se dicta en modalidad virtual. ¿Por qué eligieron ese formato?
Julieta Gómez Zeliz: Porque queríamos construir una propuesta con alcance nacional e internacional.
Las comunidades marciales suelen estar distribuidas geográficamente y muchas veces sus integrantes combinan la práctica deportiva con actividades laborales, familiares o institucionales.
La modalidad virtual permite ampliar el acceso sin resignar calidad académica. Además, facilita que estudiantes de distintos países y regiones compartan experiencias, enriqueciendo la formación desde la diversidad de trayectorias y disciplinas.
¿En qué ámbitos podrán aplicar sus conocimientos los futuros graduados?
Carolina Mariani: El campo de desempeño es amplio. Los graduados podrán desarrollar tareas en academias, clubes, gimnasios, federaciones, instituciones educativas, programas comunitarios y organizaciones vinculadas con la promoción de la actividad física y la salud.
Además, contarán con herramientas para liderar proyectos propios, coordinar equipos de trabajo y participar en la gestión de instituciones deportivas.
Las artes marciales suelen asociarse con valores como el respeto, la disciplina y la perseverancia. ¿Qué lugar ocupan esos principios dentro de la carrera?
Carolina Mariani: Consideramos que esos valores forman parte de la identidad misma de las artes marciales y constituyen un aporte muy valioso para la sociedad actual.
La formación universitaria no se limita a transmitir conocimientos técnicos. También promueve el desarrollo ético y profesional de los futuros graduados.
Creemos que un buen instructor o entrenador debe combinar conocimientos, habilidades y valores. Por eso buscamos formar profesionales técnicamente sólidos, pero también comprometidos con el respeto, la inclusión, la responsabilidad y el desarrollo humano de quienes practican estas disciplinas.
¿La tecnicatura está pensada como una formación final o también como el inicio de un recorrido universitario más amplio?
Julieta Gómez Zeliz: Ambas cosas. La tecnicatura posee valor en sí misma porque brinda una formación profesional específica para el campo de las artes marciales y los deportes de combate. Sin embargo, también la concebimos como un primer escalón dentro de una trayectoria académica más amplia.
Muchos estudiantes llegan a la universidad buscando una formación directamente vinculada con su práctica deportiva y, a partir de esa experiencia, descubren nuevos intereses y vocaciones.
Los graduados podrán evaluar la continuidad de sus estudios en carreras vinculadas con la actividad física, el deporte, la educación, la salud o la gestión, de acuerdo con las condiciones académicas, equivalencias y requisitos correspondientes.
Lo que buscamos es que la tecnicatura no sea solamente una meta, sino también una puerta hacia nuevas oportunidades académicas y profesionales.
Si tuvieran que resumir en una frase qué aporta esta carrera al mundo de las artes marciales, ¿cuál sería?
Julieta Gómez Zeliz: Diría que esta tecnicatura transforma la pasión por las artes marciales en una trayectoria profesional con reconocimiento universitario.
Carolina Mariani: Y que lo hace integrando tradición, ciencia, pedagogía y valores para formar a los referentes que las artes marciales necesitarán en los próximos años.
¿Qué mensaje les darían a quienes están pensando en inscribirse?
Julieta Gómez Zeliz: Que se trata de una oportunidad inédita para acceder a una formación universitaria específica en un campo que históricamente se desarrolló fuera de la universidad.
Carolina Mariani: Quienes ya practican, enseñan o entrenan encontrarán un espacio para profundizar conocimientos, ampliar herramientas profesionales y proyectar su desarrollo dentro de un ámbito académico de calidad, sin perder la esencia que hace únicas a las artes marciales.
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