Sebastián Crismanich y la pregunta que lo persiguió por años tras Londres 2012: “¿Y ahora qué?”
Después de tocar la cima olímpica, Sebastián Crismanich atravesó un vacío silencioso que no se veía en fotos ni en eventos. En una entrevista exclusiva con MASTKD, el campeón olímpico argentino relató que la pregunta “¿Y ahora qué?” lo acompañó durante al menos seis años después de Londres 2012, incluso mientras seguía ligado al ambiente deportivo. “Creo que me tatuaría esa pregunta”, confesó, al describir el duelo interno de retirarse joven y no encontrar un nuevo sentido inmediato.
Después de tocar la cima olímpica, Sebastián Crismanich atravesó un vacío silencioso que no se veía en fotos ni en eventos. En una entrevista exclusiva con MASTKD, el campeón olímpico argentino relató que la pregunta “¿Y ahora qué?” lo acompañó durante al menos seis años después de Londres 2012, incluso mientras seguía ligado al ambiente deportivo. “Creo que me tatuaría esa pregunta”, confesó, al describir el duelo interno de retirarse joven y no encontrar un nuevo sentido inmediato.
Glorias conocidas, vacío poco contado

Crismanich no habló sobre el recorrido de medallas ni sobre lo que el mundo ya celebró. Puso el foco en lo que casi nunca se narra: ¿Qué pasa cuando el objetivo máximo ya se cumplió y la vida cotidiana sigue?
“Después de los Juegos Olímpicos de Londres, me apareció una pregunta que me siguió apareciendo durante por lo menos seis años… sin poder darle respuesta concreta”, explicó.
En ese período intentó sostenerse con una nueva meta deportiva y, a la vez, construir una vida paralela.
Sebastián Crismanich, el gran campeón olímpico de Sudamérica
“Quería convertirme en el primer atleta argentino en tener una medalla de oro olímpica más otra medalla… pero en realidad eso lo pensaba para motivarme a mi mismo, como poniendo una zanahoria por delante para seguir avanzando”, dijo, al contar cómo buscó rearmar la motivación para el ciclo posterior al de Londres (Rio 2016).
Retiro joven, duelo real

El retiro no fue una escena épica: Tras no poder clasificar se dedico a ayudar a su amigo Steven López para los Juegos de Río de Janeiro, pero al acabar la última sesión de entreno todo se terminó para siempre. Crismanich habló de una etapa en la que, por mucho tiempo, no quiso volver a entrenar ni saber nada del Taekwondo.
“Nunca más! por mucho tiempo no volví a pisar un gimnasio ni tirar una patada… estaba formando y haciendo mi propio duelo, porque todo lo que tanto amé e mi vida de repente sentía que no lo podía ni ver.”
Ese rechazo no fue desinterés: fue un síntoma. Cada acercamiento le devolvía angustia, noches difíciles y una sensación de choque emocional.
“Cuando hacía el intento de volver… significaba una semana soñando, una semana pasando angustia… hasta que dejaba de entrenar y la angustia desaparecía nuevamente.”
Mientras por fuera parecía activo —eventos, presencia pública y deporte— por dentro la misma frase insistía.
“Y siempre esa pregunta aparecía: ‘¿y ahora qué?’… con la almohada seguía apareciendo.”
“Jubilado” a los 28: la vida sin próximo objetivo

En su relato, el campeón describió una imagen dura: sentirse retirado demasiado temprano.
“Ahí estaba como jubilado con 28, 29 años… tiene que recobrar sentido mi vida porque este libro no se puede cerrar acá.”
Buscó caminos fuera del alto rendimiento: emprendimientos, actividades, rutinas físicas alternativas. Probó boxeo, kickboxing, pesas, bicicleta. Pero el problema no era el cuerpo: era el rumbo.
“Metí un montón de cosas… comercio, empresariado… pero nada me llenaba, nada me motivaba.”
El clic: volver sin perseguir medallas

El giro llegó desde una situación concreta: un atleta, una conversación, una ayuda. Cuando un competidor (José Luis Acuña) decidió volver a la competencia motivado por una llamada del propio Sebastián para ir a entrenar a Corrientes, se vio obligado a tomar una decisión que le iba a cambiar el eje.
“Cuando José Luís se vino a trabajar con nosotros a Corrientes. Yo no estaba entrenando… hacía boxeo, kickboxing… pero nada serio, solo por hacer algo.”
El compromiso lo empujó a ponerse en forma otra vez, casi a la fuerza. Y ahí ocurrió el quiebre positivo: volvió a disfrutar el Taekwondo sin necesitar la competencia como esa zanahoria que siempre ponía por delante.
“Puedo decir que fue el clic… nuevamente empecé a disfrutar el hacer el Taekwondo, el poder entrenar… sin la zanahoria de ponerme una competencia como objetivo.”
En ese proceso, encontró un desafío nuevo: ayudar a otro a cumplir su sueño desde adentro, aportando una mirada que solo tiene quien estuvo en la cima.
“Mauro (Crismanich) me dijo que me tenía que poner a entrenar con él porque era más pesado y que él trabajaría como cualquier entrenador desde afuera, pero yo debía hacerlo desde dentro.”
Respuesta tardía, respuesta definitiva

Crismanich ubicó con claridad el momento en que la pregunta que lo perseguía se apagó: no fue inmediatamente después de ganar, sino años más tarde, cuando volvió a sentirse parte del Taekwondo de una manera distinta.
“Me fui encontrando a mí mismo nuevamente… me encontré nuevamente con el Taekwondo, enamorado… diciendo: esta segunda gran etapa de mi vida… es lo único que me llena.”
Y cerró con la síntesis que condensa toda la entrevista: la respuesta no llegó con un título, sino con un sentido.
“Prácticamente pasaron ocho años hasta que puedo decir que me di el alta… y encontré respuesta a esa pregunta del ‘¿y ahora qué?’.”
Por qué esta historia importa

El testimonio de Crismanich expuso un tema que muchos atletas viven en silencio: la retirada como duelo, el vacío post-objetivo y la reconstrucción identitaria. Su historia también dejó un mensaje práctico para el alto rendimiento: el día después existe, y prepararlo puede ser tan importante como preparar una final.
Y cuando el atleta volvió a sentir que el Taekwondo era su hogar —sin obligación de medallas— la pregunta dejó de perseguirlo.
MAS: Media About Sport.
TKD: Taekwondo.
MASTKD: Worldwide Leader on Taekwondo Information.
About The Author
Descubre más desde MASTKD
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
