¿Cómo una buena acción influye en miles de vidas por Taekwondo?
¿Cómo una buena acción influye en miles de vidas por el Taekwondo? Bueno, hace mucho Pablo Alfaro recibió una beca y eso marcó una generación del Taekwondo costarricense.
Cuando Pablo Alfaro salió de Puriscal, un pueblo rural de San José, en Costa Rica; jamás creyó que encontraría en el Taekwondo un estilo de vida que le llevaría a marcar miles de personas, ser el primer entrenador olímpico del país o estar sentado frente a dos cámaras y un micrófono contando su historia.
En los incipientes 80, Alfaro llevaba a un niño a la escuela Yin Yang, fundada por el maestro Randall Fernández. La llama de ver aquellas prácticas encendió una pasión que hoy sigue sin apagarse.
No, no fue amor a primera práctica, fue amor a primera vista, según cuenta. Pasó todo un año llevando a Randolph Cardona, practicando en un cuarto de 3 x 3, cuando la madre de Cardona le ofreció una beca para que él practicara.

Es cierto que la vida son decisiones, pensadas, reposadas, digeridas, rápidas, de momento; malas, dubitativas y buenas… En este caso, una buena acción llevó a marcar la vida de miles de personas. Empezando por Pablo y terminando nunca, porque la influencia de un maestro traspasa generaciones.
Vera Murillo llevó a sus hijos hace mucho, tantos que ni siquiera escarba los años de la memoria, a la Academia Yin Yang, en Tibás, San José. Confiesa que desde ese entonces quería hacer Taekwondo, pero jamás se atrevió.
Pero las cosas avanzan para bien. Cuando llevó a su nieto, se atrevió a practicarlo y hoy ese amor por el Taekwondo se convirtió en un pilar fundamental de su vida.
Sonia: la primera persona ciega en tener cinturón negro en Costa Rica
Pablo Alfaro cuenta que la base de su escuela se centra en la marcialidad y la inclusión de valores en todos los practicantes y es por eso que el valor con el que más se identificó fue la excelencia.
Esta historia corresponde a una serie de microdocumentales que la Federación Costarricense de Taekwondo y MasTKD.com realizaron en conjunto por todo el país.
Recorriendo lugares como Turrialba, San José, Tibás, Santo Domingo, Heredia, Pérez Zeledón y Cañas. Ya hay publicadas cuatro historias. La primera es la de Isabella, una niña con parálisis cerebral que logró caminar gracias a la fortaleza del Taekwondo; la de Emanuel y Obed -hijo y padre- que salieron de una crisis económica con el Taekwondo; y la de Sonia Mesén, la primera persona ciega costarricense en obtener el cinturón negro. Todas están disponibles en el canal de Youtube de la FCT y puede verlas dando click aquí.
Esteban Mora, Exclusivo MasTKD.com
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