Crónica de una salida anunciada
El Semanario del Fauno de esta semana está dedicado a José Luis Onofre, hoy ex entrenador de la Selección Nacional de México. Chava Pérez da su impresión sobre la forma en que fue informada su salida y cuenta algunas anécdotas.
Como siempre tarde, pero seguro (Últimamente no tan seguro, pero es muy pronto como para empezar a fallarle a mis propósitos de Año Nuevo).
Uno de los temas que se suscitaron y causó un gran revuelo en el medio durante mi periodo de hibernación fue sin duda la salida del Profesor Onofre del Equipo Nacional. Más que la salida, la forma en la que se anuncio, y aunque todos (O casi todos los que se dicen “enterados del acontecer en el medio”) sabían que tarde o temprano iba a ocurrir (Quizá más temprano que tarde), sin duda no dejó de sorprender a propios y extraños, pues el timing político no nos pareció apropiado a gran parte de la comunidad; eso de anunciar un despido (re-acomodo, salida, fin de ciclo, o lo que p***s haya sido) mientras el individuo está aún en funciones, pues como que a mí nomás no me va. Me pregunto qué se ha de sentir estar leyendo las noticias desde tu lugar de trabajo y de repente encontrarte ahí mismo que ya no trabajas ahí… ¿Se imaginan algo similar? “El peso se devalúa frente al dólar por tercer bimestre consecutivo; en otras noticias, [inserte aquí el nombre de su novia] informó que ya no quiere andar contigo”.
Lo anterior refiere a la noticia de la separación, sin embargo, queda una pregunta en el aire: ¿Quién es José Luis Onofre? Existen infinidad de leyendas urbanas y me ha tocado escuchar preguntas surrealistas con respecto a la figura del mismo, pero más allá de si Onofre come niños en el desayuno o no, me gustaría resaltar algunos puntos con respecto a la experiencia que he tenido con él en Selección Nacional. De hecho es el entrenador con el que más tiempo he estado entrenando en Selección y creo conocer esa faceta de su personalidad bastante bien.
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