Post-Olympiad
En “El Semanario del Fauno” de hoy, Chava Pérez escribe sobre lo que generalmente ocurre luego de los Juegos Olímpicos, pero no deja pasar la oportunidad y se ocupa del Panamericano de Sucre, pronosticando que a México le irá muy bien.
Una ley triste, pero inquebrantable de la vida es que absolutamente todo, todo, todito, todo, todititito, dito, ito, todito, todo lo que empieza, en algún momento se tiene que acabar. Los ciclos olímpicos no son la excepción y acabamos de ser testigos del final de uno hace a penas unos cuantos meses. Lo bueno de los ciclos, es precisamente eso: dan vueltas y vueltas hasta el infinito, tan pronto termina uno, comienza otro, y así, y así…
Hay unos meses de limbo a nivel internacional, y digo a nivel internacional bajo el supuesto de que en cada país existen procesos de selección, evaluaciones o algún método para definir a los equipos representativos de inicio de ciclo. Limbo es porque después de la euforia de Juegos Olímpicos es como si bajarán el switch y el mundo taekwondoín entrara en un periodo de receso en cuanto a eventos, notas y acción en general se refiere, digamos que un descanso antes de empezar de nuevo (Se me ocurre una analogía acertadísima para explicar esta parte, pero no la escribiré porque todavía es horario familiar).
Generalmente, en el continente americano, el ciclo olímpico de TKD inicia con el Campeonato Panamericano. Campeonato que ya está casi a la vuelta de la esquina, ya se empiezan a escuchar rumores sobre quién estará, quién no estará, a quiénes no se verá más, etc…
// < 