84 años alcanzó título de Grand Master en Taekwondo
Desde Wadena, una pequeña ciudad del estado de Minnesota (EE. UU.), la historia de Lolita Myers inspira al mundo del Taekwondo. A los 84 años, obtuvo el título de Gran Maestra y demostró que la pasión, la disciplina y la constancia no tienen edad.
Desde Wadena, una pequeña ciudad del estado de Minnesota (EE. UU.), la historia de Lolita Myers inspira al mundo del Taekwondo. A los 84 años, obtuvo el título de Gran Maestra y demostró que la pasión, la disciplina y la constancia no tienen edad.
En un gimnasio local de Wadena, Minnesota, una mujer de 84 años ajustó su dobok, respiró profundo y dio un paso al frente. Frente a los jueces, Lolita Myers había completado con éxito su examen de séptimo dan, alcanzando el grado de Gran Maestra de Taekwondo, tras más de cuatro décadas dedicadas al arte marcial.
La ceremonia no fue solo un examen técnico, sino un símbolo de resiliencia. Tres años antes, Myers se había fracturado la cadera y los médicos dudaban de que pudiera volver a practicar Taekwondo. Sin embargo, la disciplina que la había acompañado durante la mayor parte de su vida fue también su mejor terapia.
“El Taekwondo me dio la fuerza para mantenerme en movimiento. Me ayudó a sanar el cuerpo y el espíritu”, expresó Myers luego de recibir el reconocimiento.

Una vida marcada por el tatami
Lolita Myers había comenzado su práctica en la década de 1970, influenciada por el auge del Taekwondo en los Estados Unidos. Desde entonces, entrenó, enseñó y promovió los valores del arte marcial coreano en su comunidad, combinando la enseñanza tradicional con su propia filosofía de vida: constancia, respeto y autoconfianza.
Durante décadas había formado a decenas de estudiantes en la región, muchos de los cuales hoy continúan enseñando o compitiendo a nivel nacional. Su examen final, realizado en presencia de maestros de diferentes estados, coronó una trayectoria dedicada por completo a transmitir el Taekwondo como camino de vida.
Más allá de la edad, una lección de voluntad
Para Myers, la edad nunca había sido un límite. Tras su cirugía de cadera, utilizó los movimientos del Taekwondo como parte de su rehabilitación, adaptando las técnicas a su propio ritmo y condición física.
“Cada movimiento podía doler al principio, pero sabía que detenerme significaba rendirme, y no estaba lista para eso”, comentó.
Hoy, a sus 84 años, enseña clases para niños y adultos mayores, y promueve el mensaje de que la práctica constante y el espíritu indomable pueden superar cualquier obstáculo.
Su historia se volvió viral en los medios locales de Minnesota y rápidamente cruzó fronteras digitales, inspirando a practicantes de todas las edades alrededor del mundo.

Ejemplo vivo de los principios del Taekwondo
Lolita Myers personifica los valores fundamentales del Taekwondo: cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable. Su logro demuestra que estos principios trascienden los límites de la competencia o la edad, y que el verdadero cinturón negro se lleva en la actitud.
Su historia también destaca la importancia del Taekwondo como práctica de salud, superación y conexión intergeneracional.
Historia original escrita por Nicole Stracek para Wadena Pioneer Journal. Adaptada y ampliada por MASTKD para una audiencia internacional.
MASTKD: Media About Sports Taekwondo. Worldwide Leader on Taekwondo Information.
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