Panamericanos Junior: la confianza se quiebra por reglas a medida y decisiones de unos pocos
En el tapiz de Asunción 2025, Dennis Berdugo —Director de Sport de la Unión Panamericana de Taekwondo (PATU)— concentró un grado inusual de control sobre la ejecución del Poomsae. Según entrenadores, oficiales de equipo y documentos del evento revisados por MASTKD, esa discrecionalidad dio forma a la competencia de un modo que benefició directamente a su familia, con su esposa en la silla y dos hijos en listas de salida.
En el tapiz de Asunción 2025, Dennis Berdugo —Director de Sport de la Unión Panamericana de Taekwondo (PATU)— concentró un grado inusual de control sobre la ejecución del Poomsae. Según entrenadores, oficiales de equipo y documentos del evento revisados por MASTKD, esa discrecionalidad dio forma a la competencia de un modo que benefició directamente a su familia, con su esposa en la silla y dos hijos en listas de salida.
La segunda figura clave es Vusala Valiyeva, Delegada Técnica (TD) de World Taekwondo (WT) para el evento. Múltiples equipos describen un entorno donde reglas y permisos se aplicaron de manera inconsistente —no solo en Poomsae, sino en todo el programa de Taekwondo—, culminando en controversias que dañaron la credibilidad del deporte.

Autoridades del evento
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WT Technical Delegate: Vusala Valiyeva
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PATU Director de Sport: Dennis Berdugo
Qué cambió y por qué importa
La serie clasificatoria hacia Asunción 2025 se disputó con sistema de corte: un formato impulsado por el ranking que compara a todos los atletas en un tablero global y avanza a los mejores. En los Juegos, el evento final giró a llaves mano a mano, donde la progresión depende tanto del sorteo como del rendimiento.
Entrenadores de varias delegaciones sostienen que el Manual Técnico —publicado nominalmente meses antes— fue ajustado después de concluir los clasificatorios, cuando ya se conocían cabezas de serie y posiciones relativas. Esos ajustes, afirman, colocaron a los hijos de Berdugo en el camino más accesible, con cruces iniciales ante representantes del país anfitrión con entrada automática y escaso roce internacional en el ciclo.
La combinación de un decisor de reglas con familiares en competencia y un formato final desviado del estándar clasificatorio encaja en la definición de conflicto de intereses. Los estatutos de WT prohíben que un oficial use su cargo para beneficiar a familiares; los principios de PATU exigen uniformidad procedimental a lo largo del ciclo. Nada de eso quedó suficientemente resguardado, de acuerdo con testimonios y actas consultadas.
Una TD que pudo frenarlo… y no lo hizo
Como TD de WT para todo el programa de Taekwondo en Asunción, Vusala Valiyeva tenía autoridad y obligación para estandarizar procedimientos y hacer cumplir la consistencia. En cambio —relatan los equipos— se aplicaron permisos y prohibiciones sobre la marcha en Poomsae, sin criterios publicados claros, e incluso revertidos en medio de la sesión tras protestas.
Las preocupaciones se extendieron más allá del Poomsae. En Kyorugi, el combate de alto perfil entre Ian Romero (PAN) y Juan Gaona (PAR) terminó con una reversión posterior por un error de mesa que no se corrigió dentro del asalto, un manejo que especialistas consideran incompatible con la práctica esperada en eventos no-G. Bajo la misma conducción, el episodio reforzó una percepción más amplia: los procesos se improvisaron y las reglas se movieron según el momento.
Acceso al coacheo: por discreción, no por regla
Equipos describen además una lista de coaches preaprobados aplicada sin consistencia. Algunos entrenadores acreditados fueron bloqueados de la silla en ciertas rondas mientras otros, en condiciones similares, ingresaron. Solo después de múltiples quejas los organizadores “normalizaron” el acceso, una admisión implícita de que la discrecionalidad, y no un estándar publicado, estaba guiando decisiones.
En Poomsae —disciplina plenamente subjetiva, sin puntuación electrónica— ese tipo de decisiones duplica su impacto. La presencia/ausencia del coach influye en la selección de poomsae, la gestión del tiempo y la capacidad de impugnar. Con accesos irregulares, los resultados quedan inevitablemente bajo sospecha.
Por qué esto toca el núcleo del deporte
Desde hace más de una década, el movimiento olímpico empuja a los deportes de combate hacia la objetividad y la transparencia. Kyorugi modernizó su arbitraje con petos/cascos electrónicos e instant review. Poomsae no: sigue expuesto a paneles, sensible a la percepción y vulnerable cuando una sola persona diseña el formato, custodia el manual y aplica procedimientos en sala mientras su familia compite.
Responsabilidades: quién debe rendir cuentas
1) Dennis Berdugo — Responsabilidad principal
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Control decisivo del marco técnico mientras familia directa competía en categorías subjetivas.
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Cambio del sistema uniforme (corte por ranking) a llaves de eliminación directa después de los clasificatorios, trasladando el resultado desde comparar rendimientos a depender del cruce.
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Custodia del Manual Técnico sin revisión colegiada efectiva, según múltiples fuentes del lado organizador.
2) Vusala Valiyeva — Corresponsabilidad
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Como TD de WT del evento, permitió decisiones ad hoc en Poomsae y no impuso un estándar fijo para acceso a la silla y remedios procedimentales.
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Supervisó un torneo en el que un combate no-G de Kyorugi (Romero–Gaona) fue revertido post-pelea por un error de mesa que debió corregirse en el asalto, fijando un precedente dañino para la integridad procedimental.
3) Mesa técnica y estructura arbitral
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Aceptó criterios móviles y aplicó correcciones tardías que minaron la confianza en Poomsae y Kyorugi.
Qué debe ocurrir ahora
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Recusación permanente de Dennis Berdugo de cualquier función de diseño normativo, técnica u organizativa en Poomsae a nivel continental, independientemente de que sus hijos compitan o no. El sesgo es estructural y no se mitiga con promesas caso por caso.
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Auditoría independiente del Manual Técnico: línea de tiempo, registro de cambios y ruta de aprobación, identificando qué se alteró después de los clasificatorios y por qué.
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Publicar y “congelar” los formatos de Poomsae antes de la fase final de cualquier ciclo; toda modificación posterior debe pasar por un comité mixto (árbitros, coaches, representantes de atletas) y comunicarse públicamente.
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Regla única y pública para acceso a la silla, con nómina no editable; toda excepción debe tener fundamento escrito inmediato, firmado por la TD y el Director de Sport, y circular a todas las delegaciones.
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Bitácora abierta de decisiones de mesa (con marca temporal, firmas e impacto en resultados) para transparencia en tiempo real y revisión posterior.
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Asignar en futuros multideportes un(a) TD de WT con expertise específico en Poomsae y recapacitar a operadores y paneles en protocolos de manejo de errores.
El costo de no hacer nada
El Poomsae busca mayor presencia en calendarios multisport. Sin gobernanza, uniformidad y árbitros imparciales, la disciplina se vuelve indefendible ante público, actores del sistema y, finalmente, el Movimiento Olímpico. Lo ocurrido en Asunción 2025 no fue un tropiezo aislado: fue el resultado previsible de entregar diseño y ejecución a un oficial en conflicto, y de una delegada técnica que no impuso los controles necesarios.
Derecho a réplica
MASTKD+ invita a Dennis Berdugo y Vusala Valiyeva a aportar informes, documentos de respaldo y aclaraciones técnicas. Sus respuestas serán publicadas íntegras o en extractos con igual destaque.
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